¿Sabes qué es el We Tripantu o Wiñol Tripantu?

Paz es una de las emprendedoras de Troy Küye, quien con sus productos ÑUKE MAPU espera contribuir a la valoración y rescate del bosque nativo y del Kimün Mapuche, además de promover y facilitar el bienestar de los clientes recibiendo todo el amor de madre Tierra, ÑUKE MAPU.


Es Paz quien hoy nos explicara qué es el We Tripantu, cómo lo vive la comunidad Mapuche y la gran importancia que tiene en la vida.


Cuentan pu chachay ka pu papay Mapuche (ancianas y ancianos) que sus kuifikecheyem (ancestros) al observar el wallamapu (la tierra y los astros que le rodean) adquirieron el conocimiento sobre los acontecimientos de la naturaleza y al realizar esta observación (inarrumen) es donde lograron percatarse que existe un momento en donde la noche alcanza su máxima duración, es ahí desde esa noche que comienza un proceso inverso, en donde los días se hacen más lagos y las noches más cortas. A lo que nuestros ancestros llamarón We tripantu. Este corresponde al cambio de ciclo de las fuerzas naturales y como gente de la tierra este cambio nos es muy importante. Observamos que estos días el sol llega en su camino lo más al norte y desde el amanecer, ya da su primer paso de regreso al sur. También somos conscientes que esa es la noche más larga de todo el ciclo, por esa razón nos juntamos al rededor del fogón a esperar este nuevo retorno del sol, acompañado de nutram (conversación entre todas las personas que entrega conocimientos) en dónde los más grandes traspasan sus kimün (conocimiento que adquiere una persona por sus experiencias y vida) a Pichikeche (niños y niñas) del lob (espacio territorial ancestral, sagrado y autónomo) mediante el relato de epew (cuentos que permiten enseñanzas). Todo esto iluminado y resguardado por ngen kütral (protector del fuego). Al amanecer esperamos la nueva salida del sol, limpios y también renovados gracias al baño que antes de la salida del sol nos hemos dado en el lewbu (ríos), que esa noche al ser un cambio en las fuerzas de la naturaleza ellos fluyen más tibios. Esperamos este nuevo amanecer haciendo llellipun (ceremonia íntima de agradecimiento) o nguillatun (ceremonia dirigida por una machi autoridad ancestral espiritual, para toda la comunidad) en dirección al Este, el cual es nuestro punto energético y agradecemos poder iniciar junto al caminar del sol este nuevo ciclo, ofrendando también a mapuñuke (madre tierra) alimentos, agüita de vertiente, harina tostada, muday (Trago en base de Trigo), etc.


El ser mapuche tiene una intensa relación con la tierra, el mapuchengen (el ser Mapuche) conoce de los tiempos y fuerzas de la naturaleza, sabe cuándo han comenzado las lluvias que nutrirán las semillas y prepararán la tierra. Agradecemos la lluvia, la bendita ko (agua) que tanto escasea en otros territorios y también por eso la defendemos a ella y su ngneko (guardian del agua) sabemos el agua no está separada de la mapu (tierra) y también sabemos que desde ese día el sol comienza su camino en el que cada día estará más cerca de nosotros.


Honramos el sabio equilibrio del andar de las fuerzas de la naturaleza, honramos a nuestra madre tierra sabía que todos nos lo da. Pedimos perdón por los abusos a las que ha sido sometida a manos de otros humanos que no la respetan y pedimos protección y newen (energía) para quienes están encarcelados por defenderla. Y como mapuche seguimos prometiendo cuidarla, respetarla y por sobre todo defenderla a ella y todo ser vivo físico o espiritual que habite en ella.


Por eso está nueva salida del sol nos invita con su luz a renovar nuestras energías, también como che (gente) y en conjunto con el renacer de la naturaleza, nos invita al renacer de nuestros rakizuam (pensamientos) y kimün (conocimiento) Mapuche.